6. ¿Qué significa amar a Dios?

Amar a Dios. Buena instrucción, pareciera obvia pero hoy en día es una frase vacía y sin aceptación alguna. La mayoría de los seres humanos, creados por Dios, cuidados por Dios, redimidos por Dios, alimentados por Dios, sostienen un enorme desprecio por el Rey del universo. Dios es el dueño de todo lo que hay, puesto que Él lo creó por el poder de su voluntad y de su mente, viéndolo así resulta difícil negarse a amarlo… pero… Siempre hay un pero.

Muchas veces no sabemos qué significa amar a Dios. Alguien preguntará: ¿y si no me nace amarle? Entonces, la respuesta es simple pero no fácil de realizar. Amar no es una emoción que nazca, o que brote sin control desde nuestro corazón en el pecho… Realmente es una decisión que toma nuestra mente y se ejecuta con el alma. Cuando te enfrentes a la decisión de amar o no a Dios, piensa en esto: Dios te amó primero. Es cierto, Dios te ha amado con tanto amor, que se ha atrevido incluso a la humillación de hacerse hombre (en la figura de Cristo), para ser vapuleado y maltratado e incluso asesinado, saboreando algo que no le correspondía: la muerte. Saborear la muerte para un ser Supremo, Eterno y Dueño de todo lo que hay es humillación pura. Pues bien, Dios lo ha hecho para que tu alma pueda disfrutar de Dios para siempre.

Entonces, busca en lo más profundo de tu alma y de tu mente y toma una decisión contundente, amaré a Dios sobre todas las cosas, incluso cuando todos a mi alrededor decidan lo contrario, incluso cuando todo mi entorno se niegue a creer que hay un Dios, incluso cuando todos juren que ni siquiera hay un creador sino que las cosas se hicieron por coincidencia de circinstancias… Incluso en la tierra de los más desconsiderados con su creador, incluso ahí DECIDE amar a Dios. ¡Ámalo con todo tu corazón, con toda tu mente y con toda tu alma! ¿Sabes por qué? ¡Porque Él te amó primero!

Otros artículos