11. ¿Duele amar?

Amar te duele. Eso dice un dicho popular mexicano y quizá el mismo que armó este juego de palabras, ha vivido experiencias que se consideran dolorosas en el alma de un ser humano. La verdad es que el amor es una decisión tomada por la mente del hombre y de la mujer. Uno decide a quién ama y también decide a quién no. Esta decisión está totalmente bajo nuestro control, es decir: no es algo que nos "nace" del corazón y menos aún se le puede tratar como aquello que nos somete bajo su voluntad.

 

La Biblia se refiere a Dios como amor. Es tremenda la aseveración que hace el autor de la primera carta de Juan cuando asegura:

1 JUAN 4:16 (RVR60)

Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor; y el que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él.

Dios es amor. Esto quiere decir que toda decisión de nuestra mente y por conscuencia, todos nuestros actos encaminados al amor, nos llevan directo a la presencia de Dios. Pero hay una cosa aquí. No todo lo que creemos que es amor lo es. A veces imaginamos que amar a nuestra vecina la bonita sin que nos atrape nuestra esposa es AMOR. Nada más alejado de la verdad. Tenemos que diferenciar entre los contenidos sexuales y/o eróticos de nuestros deseos para anteponer el amor y sus características. Pablo se refiere a ellas de la siguiente manera:

1 CORINTIOS 13:4 (RVR60)

El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece;no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.


En esta lista de características puede usted verificar que lo que ha decido sentir por alguien más es amor o es algún tipo de emotiva consecuencia de sus deseos o de su egoismo, su orgullo o peor aún de su injusticia. Amar a su vecina cuando no está su esposa no es amor porque el amor no hace nada indebido. Amar esa venganza que tiene pendiente contra aquél o contra aquélla no es amor puesto que el amor no guarda rencor. Amar a todas las mujeres de la tierra no es amor porque el amor no busca lo suyo. El amor, es sufrido y es benigno (bueno). El amor no nos ata en una relación que nos lastima y nos descompone la vida, el amor no nos tiene cuatro años después de haber terminado con un novio o novia aún conmoviéndonos al pasar por el café donde nos sentábamos a platicar… Eso no es amor. El amor debe ser una decisión tomada para INTERESARNOS en una persona al grado de pasar por alto sus defectos y desear lo mejor para ella, haga lo que haga y pase lo que pase y en la medida de mis posibilidades me esforzaré (aquí se involucran mis acciones), por conseguir que ese amor se manifieste en el beneficio de la otra persona. Esto es fácil hacerlo con los amigos y con la familia (relativamente fácil quise decir), pero ¿qué tal hacer esto mismo con un enemigo? Interesante, ¿verdad?

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