27. ¿Qué es el testimonio cristiano?

Una de las cosas más importantes que existen en el cristianismo es el testimonio. El testimonio no es otra cosa que el buen ejemplo que como cristianos debemos dar. Este buen ejemplo es el resultado de una enorme cola de buenos ejemplos que, concensados, permiten hablar del TESTIMONIO CRISTIANO.

Aquí, tenemos que detenernos para reconocer algunos conceptos que son muy usados en las iglesias y que más vale que tengamos claros:

1. El testimonio está bajo nuestro control. Esto es profundamente cierto y serio. A veces pensamos que es irremediable, y que cuando somos vapuleados por la tentación del pecado nada podemos hacer para resistirnos a caer. Preferimos echarle la culpa a Satanás antes que reconocer que nosotros mismos DECIDIMOS abrir nuestra mente, cuerpo y alma al pecado para deleitarnos en él. Así, es imposible quitarse la responsabilidad sobre cómo actuamos y cómo nos ven los demás que nos desempeñamos en la vida. Si alguien nos busca pelea, la Biblia nos manda a pacificar la situación, a perdonar e incluso a amar a nuestro enemigo, pero no hacemos tal cosa con facilidad, de hecho lo que preferimos es bajarnos del auto con una llave de tuercas en la mano y buscar hacer el mayor daño posible a nuestro adversario. Luego nos retiramos con nuestro precioso "pececito" (símbolo cristiano en forma de calcomanía que se suele pegar en la parte posterior de los autos, al menos en México), luciendo impecable en la defensa de nuestro coche. Terrible testimonio.

2.El mal testimonio es causa de blasfemar contra Dios. Cierto. Cuando uno hace algo como en el ejemplo anterior, uno provoca que el buen nombre del Señor Jesús quede entredicho y que sus detractores se burlen de su reputación. Esto es terrible. ¡Si al menos el Señor Jesús no quedara involucrado en nuestros actos! pero esto no es así. No es así. Leamos:

1 JUAN 2:6 (RVR60)

El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo.


Estas palabras son determinantes. Si yo digo que soy cristiano o cristiana, y a veces hasta me siento orgulloso de ser considerado de los escogidos de Dios, entonces he de andar como el Señor Jesús anduvo. ¿Cómo anduvo? Bueno, esa es la razón principal por la que leemos las Escrituras, para saber qué es quello que tenemos que repetir en nuestra conducta. ¡A leer se ha dicho! empiece usted por los evangelios: Mateo, Marcos Lucas y Juan.

3. El Espíritu Santo evita que tengamos mal testimonio. Sí. Siempre y cuando le obedezcamos, para obedecerle hay que escucharle, y para escucharle hay que aprender a reconocer su voz. Ore usted mucho, y después de orar quédese en silencio, escuche atentamente, de manera que el Señor le responda a su mente. Medite en la palabra del Señor y luego disfrute del silencio buscando oirle. Será una voz que aparezca en su mente, en perfecta coherencia con la Escritura.

Este tema para nada está agotado, seguiré escribiendo sobre él. ¡Bendiciones para usted y su familia donde quiera que esté!

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