29. ¿Podemos hacer milagros como Cristo?

Hace unos días discutía gentilmente con un buen amigo y hermano músico acerca de nuestros trabajos. Soy fotógrafo y constantemente recibo elogios sobre mi trabajo: "¡qué preciosas fotos toma tu cámara!", me dicen. Hace pocas semanas recibí un post por mi facebook, en el cual se hacía un comentario bastante gracioso pero no falto de verdad:

"A UN ESCRITOR NO LE DICES QUÉ BELLAS NOVELAS HACE TU MÁQUINA DE ESCRIBIR, ENTONCES NO ME DIGAS A MÍ QUÉ BELLAS FOTOS HACE TU CÁMARA FOTOGRÁFICA."

Luego de reirme un momento pude reflexionar sobre esto. En nuestra vida, de la mano del Señor, seremos poderosos en Cristo. El Espíritu Santo viene a cohabitar nuestro cuerpo y a vincularse con nuestro espíritu en poder. Leamos:

HECHOS 1:8 (RVR60)

pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.

Esto significa que a la llegada del Espíritu Santo a nuestra vida, ésta será transformada en poder. No se asombre si le digo que se trata de poder real, poder de hacer cosas extraordinarias, poder milagroso y de impacto, poder que está más allá de nuestra fuerza o nuestra comprensión. Esto es innegable, aunque muchas personas, incluso líderes en iglesias cristianas, no lo han experimentado nunca, mayormente por falta de fe.

SAN JUAN 14:12 (RVR60)

De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre.


Esto lo dijo el mismo Señor Jesús, así que, serán cumplidas a menos que se le trate de mentiroso, cosa terrible para hacer tratándose del Hijo de Dios.

Siendo esto, tenemos que pensar en lo que haremos cuando alcancemos la madurez espiritual y la fe necesaria para ejercer el poder que el Señor ha destinado para nosotros en nuestra misión de establecer el amor de Dios (o sea el Reino de Dios), en nuestro mundo. Lo primero que hemos de pensar es que no tendremos crédito alguno por las cosas maravillosas que hagamos porque NO vienen de nosotros sino de Dios.

SAN MARCOS 16:17 (RVR60)

Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.


Quizá usted piense que la parte más importante de este texto es la que habla de las señales que estaremos haciendo y de las cuales serán testigos muchos. Pero no. La parte más importante de este texto es "En mi nombre…". Mire usted que nada de lo que sigue podrá ser realizado sin dos condicionantes, que creamos y que sea en su nombre. Si no creemos no hay nada posterior, si creemos lo haremos en su nombre porque toda señal existe y debe existir para que el nombre del Señor reciba honra y gloria, no nosotros. ¡Cuidado con el orgullo, la soberbia! Creernos más de lo que somos es el primer pecado de Satanás. Nuestro trabajo es elevar nuestra calidad de instrumento, afinarnos, crecer, desarrollarnos, para ser verdaderamente útiles en las manos del verdadero virtuoso.

Somos una cámara de fotografías de buena calidad en las manos de un excelente fotógrafo.

Somos una máquina de escribir bien aceitada en las manos de un talentoso escritor.

Somos un piano bien afinado en las manos de un extraordinario músico.

Somos eso, un instrumento de calidad, en las manos de quien sabe qué hacer con él.

 

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