32. ¿Cómo dejo de estar triste?

tristezaCuando nos invade la tristeza, la fuerza de nuestra alma parece mermar. Disminuye hasta casi desaparecer. Lloran los vientos y la luz se extingue. Un pálido color es lo que hallamos en un día hermoso, abundan los pasos cortos, arrastrados; se agota la paciencia y se acaba el saludo cordial. Se pierde la esperanza. Se nubla el entendimiento, sufren los pulmones al ritmo del suspiro y la añoranza. Nada nos consuela, todo nos agobia. ¿Habrá alguna salida?

 

La hay.

La Biblia dice que tendremos gozo en el corazón por la acción de Dios en nosotros. Leamos:

ISAÍAS 51:11 (RVR60)

Ciertamente volverán los redimidos de Jehová; volverán a Sion cantando, y gozo perpetuo habrá sobre sus cabezas; tendrán gozo y alegría, y el dolor y el gemido huirán.


Se terminará la tristeza, dice la Escritura y es una promesa del Señor para su pueblo que nuestra tristeza será transformada en gozo, que podremos estar alegres al punto de bailar de gusto. Mira bien que la Escritura dice que esto pasará por la intervención de Dios. 

JEREMÍAS 31:13 (RVR60)

Entonces la virgen se alegrará en la danza, los jóvenes y los viejos juntamente; y cambiaré su lloro en gozo, y los consolaré, y los alegraré de su dolor.


Es algo que Dios hará por nosotros y no el resultado de ir al psicólogo o tomar mucho té de pasiflora o meternos coca o fumar varios kilos de marihuana. La alegría y el gozo no es el resultado de fumar algo o aspirar aquello o ir a tal o cual lugar, el gozo, la alegría profunda y real debe ser permanente en nuestras vidas y es el resultado de la acción de Dios en nosotros. Buscar a Dios es lo que debemos hacer ante el primer síntoma de tristeza o depresión. Debemos refugiarnos en su amor incalculable, debemos orar y deleitarnos en su increible Majestad. En muy poco tiempo su alegría eterna estará en nostros actuando con verdad absoluta.

Tanto es así, que ni la muerte, ni el castigo, ni los problemas, ni un despido, ni cortar con mi novia, ni las noticias de la televisión, nada podrá apartarme de la alegría y el gozo que hay en Jesucristo y en su amor verdadero. Mire usted que no estoy hablando de evasión de mis problemas, los problemas ahí estarás y tendré que atenderlos y solucionarlos, pero eso no significa que los problemas serán capaces de deprimirme, entristecerme y menos aún derrotarme.

Consuelo, eso es lo que tenemos en el Dios de verdad. Consuelo y no tristeza. Ánimo y depresión. Victoria y no derrota. No olvide usted nunca que ha de orar recordándole al Señor sus promesas, no porque las olvide sino porque ustede necesita apelar a ellas para hacerlas reales en su vida. Paz.

Muchas bendiciones; si puede o desea, escríbame: yocreo@comoesdios.com para mí será un placer responderle.

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