35. ¿Se puede salir de la soledad?

No fuimos hechos para estar solos. Somos una creación de Dios que funciona en conjunto en grupo, colectivamente. Este concepto el Señor lo utilizó también con muchos otros seres de la creación. Varias especies de animales tienen su fuerza en el trabajo conjunto o en la defensa conjunta de sus manadas. El ser humano, fue creado solo pero Dios decidió que era necesario que tuviese, como varón, una ayuda idónea, es decir la ayuda ideal para desempeñar su propósito. El concepto de colectividad estaba siendo aplicado a la más preciada creación del ser humano. Y entonces, ¿por qué me siento en soledad?

GÉNESIS 2:18 (RVR60)

Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él.


En el momento de la creación, Jehová Dios iba creando y revisando su trabajo. Analizaba la perfección de su obra, su función y su propósito. E iba avanzando Dios en la creación de su universo y, tras la exhaustiva revisión, aseguraba que lo que había hecho era bueno. Bueno. Excelente. Adecuado. Pero al llegar a la supervisión de la obra culminante, esa obra que había estado saboreando por milenios, revisó el Señor y vió que había algo que faltaba por hacer. La soledad del hombre físicamente, no estaba bien. No había excelencia en ese punto, no era adecuado y puso manos a la obra. La mujer estaba en camino, para perfeccionar la obra divina en el hombre, para hacerla excelente y adecuada. Ahora sí, el Señor pudo ver que las cosas eran buenas, que todo estaba en su lugar y que el ser humano, no podría vivir nunca más en soledad. Dios estaba con ellos en su convivencia y así, estaba hecha la armonía perfecta entre la creación y su Creador.

Entonces vino el pecado.

Con el pecado del ser humano llego la ruptura de todo lo bueno y de ahí, morimos a la relación perfecta entre creación y Creador. Ahí heredamos aquello que no es bueno ni excelente y menos aún adecuado. Ahí empezamos a sentir lo que no es de Dios. Nos sentimos solos. Profundamente solos. A pesar de estar rodeados de gente, a pesar de convivir todos los días con miles de personas en las ciudades, en los trabajos, en las escuelas, incluso rodeados de nuestros familiares queridos hace falta algo en nuestra vida. Casados, solteros, viudos, divorciados, no importa cuál sea nuestra condición, la soledad no nos abandona, hasta que la armonía perfecta, la del inicio en la creación vuelve a ser instaurada en nuestra vida. Eso sólo pasa cuando el pecado es borrado de nosotros.

Borrar el pecado es complejo y prácticamente imposible de no ser por una acción salvadora y restauradora. La acción de Cristo al morir en una cruz. Esto permite que Dios borre el pecado de los que creen en Cristo y entonces puede ser restituido el estado original del hombre en la compañía de Dios.

Ahora sí y solamente así, podemos estar acompañados y darnos cuenta de ello. Sólo así podemos disfrutar de la compañía de las personas y de Dios. inclusive cuando nuestros seres querido mueras o falten estaremos acompañados en el espíritu. Nunca más sentiremos la soledad, porque hay armonía con nuestro Creador. ¿Sientes la armonía de Dios en tu vida, te ha quitado la soledad para siempre? ¿O aún estás batallando con esa condición humana? ¡No batelles más! Nada hay que puedas hacer para cambiar tu circunstancia sino por el Poder Restaurador de Dios.

Pregunta por favor, permite que podamos ayudarte en este asunto. A nosotros alguien nos ayudó también. Escribe con toda confianza: yocreo@comoesdios.com

Míchel Marín

 

 

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