47. ¿Por qué no lloran los cristianos?

Sadness, tristeza

Bueno, sí lloramos. Lo que quizá podemos decir es que no nos quedamos en el llanto tanto tiempo. La Escritura incluso dice que el Señor Jesús lloró en el episodio en el que se narra la resurrección de su amigo Lázaro:

San Juan 11:35 (RVC)

Entonces Jesús, al ver llorar a María y a los judíos que la acompañaban, se conmovió profundamente y, con su espíritu turbado,dijo: «¿Dónde lo pusieron?» Le dijeron: «Señor, ven a verlo.»Y Jesús lloró. Los judíos dijeron entonces: «Miren cuánto lo amaba.»

Eso. En el amor hay emociones que pueden llevar al llanto. Que los cristianos tengamos una esperanza especial en lo que Dios hace en nuestra vida no significa que no sintamos dolor o pena. ¡Claro que la sentimos y en muchas ocasiones en grado mayúsculo! Pero el Señor nos ha dado tal esperanza puesta en su resurrección, que no tenemos nada que temer. Lloramos sí, porque amamos, pero no lloramos por miedo o temor por la muerte. Cuando muere un ser querido nuestra alma se conmueve, nuestro amor por la persona que ha partido nos lleva a las lágrimas, pero nuestra certeza de que esa persona, (si creyó que el Señor Jesucristo es su salvador y su rey), entonces estará disfrutando de la presencia de Dios en forma directa. No hay nada más bello que esto. Estaremos tristes por un pequeño tiempo, pero al cabo llegará la aplastante realidad: nuestro ser querido ha llegado a la presencia de Dios mientras que nosotros seguimos en esta Tierra de dolor. ¿Quién está en ventaja ahora? Ni hablar.
 
La muerte es un suceso que conecta nuestra vida física con una vida más valiosa por ser eterna y que es una vida espiritual. Es una alegría para siempre en presencia del dador de toda vida, el creador de la misma y el salvador de nuestra alma: Dios.
 
La resurrección existe y es un episodio de la existencia que nos da esperanza y sustenta nuestra fe. La Biblia dice que si el Señor no hubiera resucitado entonces todo lo que creemos sería inútil. Lo maravilloso del plan de Dios para salvarnos es justamente que pudiésemos vencer a la muerte. La muerte literalmente es la SEPARACIÓN de nosotros con Dios. ¿Quién quiere estar con Dios para siempre? Perdone usted, pero yo prefiero vivir junto a quien me dió la vida que separado de él. Unos opinan que Dios es aburrido, pero creo que se refieren a la RELIGIÓN. Otros dicen que no podrán hacer nada "excitante" delante de Dios, pero creo que con eso se refieren al pecado. Dios creó las cosas excitantes. Dios creó también, las cosas divertidas. Dios lo hizo todo. Será increible estar en su presencia para siempre. Entonces, si esto creemos con todo nuestro corazón y es parte de nuestra vida, ¿para qué llorar? Dios nos permite estar en paz.
 
Lloro sí, porque no te veré más. Pero cuando nos reunamos de nuevo, estoy seguro de que también lloraré, pero por otro motivo.
 
A mi hermano y amigo Román, quien hoy mismo está ya en el paraíso.
 

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