50. ¿Qué es amar?

Tema vital. La Biblia afirma que Dios es amor. Pareciera entonces que el amor es algo mucho más grande que una simple emoción humana. Hemos aprendido en la cultura que vivimos que el amor es un resultado emotivo que espera la conveniencia del conocimiento de aquel a quien amamos. Se cree que hay que hacer un proceso más o menos como sigue: Me gustas, me interesas, convivimos, te quiero, te amo, formalizamos nuestra relación, hacemos una familia. "Te amo" queda resumido a uno de los pasos de este proceso. Aprendemos esto a través de los caminos de comunicación que utilizamos como cultura: en las películas, en la familia, los amigos, en la literatura, en la escuela y ¡hasta en la iglesia! Pero esto no es bíblico.

Lo que sí dice la Biblia es que Dios nos amó antes de que naciéramos, que nos amó primero y por eso recibe también nuestro amor. Que nos ama a pesar de todo lo que somos y seremos. Nos manda la Escritura a que amemos a ciegas, a priori, sin conocer. El amor es esta decisión que tomaremos para pasar por alto las características del ser amado y buscar su bendición y bienestar a toda costa. El interés nuestro estará en el ser de enfrente y no en nosotros como pasa en el primer modelo en el que espero a que se cumpla la conveniencia de ofrecer nuestro amor.

Lo que no cambia en ambos modelos aunque no lo hagamos conciente, es que el amor es algo que está en nuestro CONTROL. Es una mezcla exacervada de emociones, acciones y juicios que rebasa por mucho a la mezcla que usaríamos para convivir con alguien a quien no amamos. Me explico: cuando enfrentamos una relación cualquiera, solemos establecer límites (estos límites pueden ser muy cortos o muy largos), que estarán presentes para nuestra defensa. Establecemos límites en nuestras emociones, en nuestras acciones y en nuestros juicios. Así, suponiendo que me enfrente a una persona, digamos un mesero en un restaurante, alguien a quien no hemos decidido amar, entonces mis límites serán cortos. Mi tolerancia será corta, mis emociones serán poco efusivas y mis acciones serán poco comprometidas. Sin embargo si decido amarle puedo exacervar (aumentar) el límite de estos tres factores y ahora mis acciones serán comprometidas, tal vez le invite a sentarse y comer conmigo, mis juicios serán largos, no importará en lo más mínimo que se le caiga el agua en la mesa incluso lo hallaré divertido y mis emociones serán efusivas, seguramente le abrazaré al despedirme.

Ahora bien, ¿por qué he de amarle si no lo conozco? En primer lugar, porque puedo. Puedo colocar mi amor a cualquier persona que desee y a priori, es decir sin conocerle aún. Pasa con una madre que se acaba de enterar que está embarazada y ama a su hijo sin conocerle, sin haberle visto y le puede amar con profundidad. Muchas personas aman a sus esposos o esposas sin haberles visto nunca, o sin conocerles aún.

El amor podrá derrotar todo lo que venga porque tiene unas características absolutas, como absoluta es la presencia de Dios. El amor se encargará de los inconvenientes, el amor transformará lo que sea necesario transformar en la relación, el amor permite que se sobreviva, que se aumente la tolerancia y que se profundicen todas las consecuencias de iniciar una relación. Regresemos a nuestro esquema del principio pero con un cambio, coloquemos PRIMERO, más que primero como título, al amor:

TE AMO, entonces descubriré que me gustas, me interesas, convivimos, te quiero, formalizamos nuestra relación, hacemos una familia.

¿Puedo amar a alguien sin querer hacer una familia? Sí. Sólo con una persona, que amamos, desearemos formar una familia porque la expasión de mis límites llegará hasta emociones profundas como el deseo o acciones específicas como hacer el amor. Esto lo diseñamos nosotros, no lo olvidemos. Debemos ser responsables acerca de nuestro diseño.

¿Puedo tener corazón de condominio (muchos amores)? La respuesta es sí, sí se puede. Se espera que amemos a mucha gente, pero no con todos (sólo con una persona) cumpliré lo diseñado en el párrafo anterior.

¿Puedo amar a un extraño? ¡Claro! Es una decisión que requiere de fuerza de voluntad, de carácter, de compromiso. No es necesario esperar a ver si el amor brota o surge. En el momento en que yo decido amar, empiezo a amar.

¿Cómo se ama a Dios? Así, igual. Se decide amarle y luego se compromete uno con nuestra decisión, buscando el bien de Dios, como con todo ser amado, con la ventaja enorme de que buscar el bien de Dios, es decir hacer su voluntad, es lo que verdaderamente es la justicia.

Practica el amor, aprende el proceso y acostumbra a tu mente a mantener el control de esta decisión tan importante.

Les dejo una lectura bíblica muy interesante sobre algunos absolutos que tiene el amor:

1 Corintios 13:4-8 (RVR60)

El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad.  Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.El amor nunca deja de ser…

Cualquier otra pregunta suplico enviarla a correo: yocreo@comoesdios.com 

Aquí puedes hallar más información al respecto.

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