69. ¿Cómo es Dios?

Enorme pregunta, respuesta gigantesca. De hecho es imposible conocer todo lo que Dios es. No hay nada que nos permita conocerle completamente, no existe manera de contener lo que Él es en una mente tan estrecha y limitada como la nuestra. Y eso que apenas utilizamos entre el 10 y el 20% de nuestra capacidad cerebral. Lo que resulta ingenuo es pretender conocer a Dios sin haber estudiado a profundidad el vínculo único con el contamos. Pero a ver, tratemos de explicarnos mejor.

Supongamos que usted es una persona apasionada por el conocimiento. Supongamos entonces que un día se pregunta qué es lo que hace usted en este lugar, de dónde vine, a dónde va, para qué vino. Y halla una sarta de conceptos científicos que pretenden ilustrarle acerca del tema. Pero, siendo una persona curiosa, pronto descubre usted que la ciencia se explica cuestiones palpables, medibles, incluso deducidas de fenómenos que parecían inexplicables. La ciencia explica. Eso le pone en el camino de prentender conocer a Dios a través de la ciencia, que es explicativa. No hay mucho que decir aquí, sólo que no hayará las respuestas buscadas. No es posible explicar a Dios.

Resulta que Dios es en sí mismo. Dios tiene la enorme facultad de no necesitar ser explicado, fíjese que a Dios se le vive, se le experimenta, se le da por hecho, se le intuye, se le busca, se le halla con algo en nuestro ser que no da sentido alguno a la razón, al mismo tiempo tan lógico que duele. Dios es mucho mayor que cualquier explicación, al tiempo que es tan simple que los niños lo hacen suyo con facilidad. Pero no nosotros. Para nosotros los adultos, Dios tiene que ser mostrado, tiene que aparecerse, debe dejarse medir, debe indicar su existencia por medios corrientes como nuestros sentidos. Pero Dios no es así.

Ni siquiera tenemos la capacidad de comprender qué es la vida, menos aún podremos jamás hacer un escrito sobre el Creador de la misma.

Aquí, una buena nueva: hay una forma de estudiar a Dios. Y tuvo que ser un escrito de Su autoría. La Palabra de Dios, la Escritura, la Biblia, es una buena manera de empezar a comprender a Dios.

Dios tiene millones de facultades inexplicadas. Y tiene otras que comprendemos a medias, como pretender comprender cómo es que hay un Dios que tiene tres personas al mismo tiempo (Trinidad). Para explicar esto, me encanta usar la ilustración que me permitió entenderlo a mí. Esta ilustración es cortesía de mi amigo Alex Toledo: imagine usted un libro o un ladrillo. El tal tiene una medida de ancho ¿cierto? Y también tiene un largo, y por si fuera poco tiene un profundidad. Es seguro que las tres medidas son diferentes entre sí, pero las tres componen al ladrillo. Sin una de ellas sus características variarían al punto de convertirlo en otra cosa. ¿Qué le parece ahora si tomamos el ancho y le llamamos Padre, el largo y le denominamos Hijo y a la profundidad le decimos ahora Espíritu Santo? Interesante ¿no? El que puede comprender que comprenda. ¡Seguramente no faltará quien diga ahora que Míchel Marín dice que Dios es un ladrillo! ¡En fin!

Enumeraré ahora algunas de las características más estudiadas sobre Dios en los siguientes artículos. Algunos de sus atributos. Otros tantos se asoman en cada uno de los temas de este blog, así que ponga atención para irlos descubriendo. En cada uno de los siguientes artículos veremos una característica hasta llegar al límite de la mente de este autor. Después de esto, usted mismo tendrá que descubrir nuevas formas de comprender a Dios.

Mire lo que dice la Escritura:

Romanos 1:21 (RVR60)

Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido.

Dice que ya hemos conocido a Dios. ¿Siente que no habla de usted? Pues resulta que sí, habla de usted y de mí y espero que al final de nuestro ejercicio sobre ¿Cómo es Dios?, usted pueda saber qué hacer con esa información.

Antes de iniciar nuestro ejercicio, le ruego tomarse el tiempo para escribir su retroalimentación, escríbame: yocreo@comoesdios.com 

Gracias.

 

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