73. ¿Dios es omnisciente? ¿Lo sabe todo?

La mayoría de los teólogos hablan de una omnisciencia de Dios, esto es, conocimiento absoluto. No es raro llegar a esta conclusión sabiendo que Dios es el creador de todo lo que conocemos. Siendo el diseñador y el creador de todo lo existente, se espera que Dios conozca cada cosa que diseñó. Cabría pensar que Dios no tiene manera de equivocarse. Tendríamos que decir que el conocimiento (sabiduría) de Dios es incuestionable para cualquier tema y en cualquier tiempo. Pero, ¿y si Dios dejara a propósito algo fuera de su conocimiento?

Pareciera que estoy escribiendo algo que es herejía, una herejía es aquello que se aparta de la verdad divina descrita en la Biblia. Aquello que no está ahí y que nosotros lo convenimos como verdadero e integrado en el pensamiento de Dios es herejía. Pero descuide, no estoy afirmando nada que sea herético, estoy preguntándome qué sentido tendría para la existencia de Dios crear al ser humano sabiendo cada cosa que pasará, dejando que ocurra y diciéndose a sí mismo: "ya lo sabía". De hecho la Escritura tiene un pasaje sumamente inquietante en el que podemos meditar para discutir lo que Dios sabe o no.

Génesis 6:6 (RVR60)

Y se arrepintió Jehová de haber hecho hombre en la tierra, y le dolió en su corazón.

El ser humano había sido creado conferme a lo descrito en los primeros tres capítulos de la Biblia, pero había corrompido su espíritu y su corazón al grado de que la maldad se hizo inmensa sobre la Tierra y entonces la escritura menciona esta palabra por primera vez ¡y refiriendose a Dios!: SE ARREPINTIÓ.

Dios, sabiéndolo todo, habiendo creado al ser humano, debía saber sin duda que ese día, el día fatídico, llegaría. Y llegó. ¡Llegó! Esto habla de dos cosas solamente en lo relacionado con la omnisciencia de Dios: o Dios es masoquista y sufre por gusto o no lo sabe todo como suponemos. Aclaremos: Dios sabe todo lo relacionado con la creación. Sea. Dios sabe todo lo relacionado con el ser humano, su condición humana, comprende su dolor, sabe de sus necesidades, conoce su lógica. Sea. Pero, al parecer Dios se espera a vivir las decisiones junto con el hombre o la mujer, lo disfruta o lo padece, se apropia de la circunstancia, se sorprende de nuestra respuesta, se esperanza de nuestra reacción, se emociona con nuestro crecimiento. Vive a la par de nosotros todo lo que vivimos.

Jonás 3:10 (RVR60)

Y vio Dios lo que hicieron, que se convirtieron de su mal camino; y se arrepintió del mal que había dicho que les haría, y no lo hizo.

Quisiera explicarme un poco más. La Biblia habla en varias ocasiones del arrepentimiento de Dios en cuanto a decisiones tomadas, cosas que se cumplirían pero que Dios retira.

Éxodo 32:14 (RVR60)

Entonces Jehová se arrepintió del mal que dijo que había de hacer a su pueblo.

Amós 7:3 (RVR60)

Se arrepintió Jehová de esto: No será, dijo Jehová.

Amós 7:6 (RVR60)

Se arrepintió Jehová de esto: No será esto tampoco, dijo Jehová el Señor.

Describe la Escritura que nuestro Dios no está inerte en su trono viendo como pasa todo lo que diseñó para el ser humano. No lo metió al pecado para verlo sufrir, no lo condenó para darle interés a esta novela, no lo tiene todo dispuesto para llegar a lo que ya sabe. Pero sí describe que Dios está recibiendo información cada día, su creación magnífica que es el ser humano está desarrollándose ante su vista, ante su cuidado. Para Dios es vital que el ser humano viva su vida con entera libertad de voluntad, sabiendo que todo lo que decida, sienta, haga, le acercará más a Él o le alejará de su presencia para siempre.

¿Dios oculta para sí, a propósito, la información derivada del ser humano? No podemos saberlo, pero sí podemos deducirlo. Si Dios vive en el tiempo de manera no lineal como lo hacemos nosotros, si es el ser que conoce la consecuencia de cada cosa creada, tendremos que decir que con facilidad sabría lo que haría cada ser humano con sólo echar una vistada al futuro, lo puede hacer y lo hace. Al menos la Biblia describe ocasiones en que sí se asoma e interviene en favor de sus amados.

Lo maravilloso de todo esto es que a pesar de que Dios lo sabe todo, Él se muestra atento y tiene cada reacción, cada circunstancia, cada palmo de terreno, cada idea y cada concepto bajo el control de su poder infinito. Además de que, conociéndolo todo, sabiéndolo todo decidió crearnos por amor. 

 

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