84. ¿Dios existe?

Tienen razón quienes opinan que esta pregunta es la causante del conflicto mayor entre la fe y la ciencia. Hoy, a propósito, no utilizaré el contenido de la Biblia, ya que al ser la Palabra de Dios no tendría reelevancia en la argumentación a favor de la existencia de Dios ante una persona que no cree que existe. Sería un ejercicio inútil. Además, la Escritura, da por hecho la existencia de Dios, no se desgasta tratando de probar la existencia tan obvia del Creador. Aclarado esto me gustaría asegurar que hay maneras de saber acerca de Dios, incluso sin que existiera la Biblia.

 Déjeme argumentar algunos puntos que nos han enseñado en la secundaria o la preparatoria, que son niveles escolares para adolescentes en México y que de alguna manera "desmienten" la existencia de Dios. Primero pensemos en el UNIVERSO.

He escuchado todo tipo de teorías al respecto de la formación del universo. He oido que se enseña en las escuelas como si se tratara de la verdad, pero realmente se trata de teorías y más teorías acerca de lo que una persona puede estructurar desde su pensamiento para explicar algo inexplicable, considerando a priori que no hay un Creador.

Mire, es mucho más complejo tratar de agumentar cómo se hizo a sí mismo un pastel de chocolate que describir cómo lo hizo mi tía Carmen María.

Se han destinado enorme cantidad de recursos intelectuales para darle de vueltas a la ciencia buscando explicaciones para el origne de la vida, por ejemplo, CONSIDERANDO que no hay un Creador. Yo pregunto de entrada: ¿qué si la ciencia ocupara los mismos recursos intelectuales y de todo tipo en buscar explicaciones pero ahora CONSIDERANDO que hay un Creador? ¿Por qué no hacerlo? Igual es teoría, ¿no? 

¿De verdad considera usted que un universo perfectamente organizado, con formas definidas, acciones definidas, diseños apegados a funcionamiento, estética inigualable, orden impecable, control absoluto a través de leyes físicas, cuánticas, universales, automatismo observable y repetible, dependencia de elementos en inigualable equilibrio, inteligencia, supervivencia por instinto, psique, movimiento conjunto de átomos, contacto entre partículas sin revolverse, contacto entre partículas que sí se revuelven, identidades únicas, personalidad, diseño de camuflaje, y por si fuera poco la gravedad, se hizo a sí mismo de la nada?  ¿y si no había nada como es que algo salió de la nada? Bueno, esto es imposible de creerse, a menos que estemos dando por hecho que no hay Dios. Dios pudo haber hecho todo lo anterior y más. 

Imagine que tenemos dos objetos, uno natural y uno artificial. Pensemos en una célula de nuestro cuerpo y en un avión Boeing 747. ¿Cuál de los dos objetos considera usted que es MÁS complejo? La célula sin duda, es un objeto que se reproduce así mismo, que contiene vida… Muy pero muy complejo. Entonces tomemos el objeto MENOS complejo, uno que podamos crear nosotros mismos con el debido conocimiento, recursos y tiempo a nuestro favor: tomemos el Boeing 747.

Este avión está construido con diversos materiales. Coloquemos todos los materiales en una enorme caja imaginaria. Coloquemos 100 toneladas de hierro, unas cuantas de aluminio, pongamos caucho, petróleo, madera, media tonelada de algodón, dos toneladas de tornillos, arena para formar vidrio, azufre para hacer cerillos para hacer fuego para calentar el horno para hacer vidrio, un árbol de hule, (demos algo de oportunidad aquí y coloquemos herramienta ya terminada), mil quinientos desarmadores, martillos, serruchos, sierras, flexómetros, mucha manguera, pintura, brochas, y un enorme etcétera. Todo lo colocamos en la caja nos ponemos debajo de una tormenta eléctrica y agitamos la caja. Abrimos la caja, observamos el interior, nos cerciorámos de tener un avión ya formado y funcionando en su interior. ¿Aún no? Bien, cerremos la caja. Agitemos de nuevo la caja, abramos la caja… y así sucesivamente hasta que tengamos el resultado buscado. Le suplico que use todos los billones de años que guste. En la mismísima imaginiación resulta un ejercicio infructuoso. Imposible, le puse bajo la tormenta para proveerle de electricidad, pero es imposible. Y todavía le hace falta quien mueva la caja.

Es un objeto no vivo. Imagine lo que necesita una célula para existir, para estar viva. O un planeta. Se necesita de una voluntad y una inteligencia viva, todopoderosa para compartir la vida (misma que por cierto aún no hay quien la explique).

El universo mismo habla de que no hay forma de que existiera nada sin un creador. Menos aún por casualidad. No sin leyes físicas que alguien tuvo que establecer para que se mezclen los elementos que se han de mezclar, no se mezclen los que no, y que al final haya vida para proveernos.

Otro argumento sobre la existencia tiene que ver con el propósito de las cosas. Las cosas parecen tener un por qué estar donde están, con las características que poseen. La existencia misma del ser humano exige que se le defina un propósito. Los animales, los minerales, las plantas, tienen propósito, sirven para algo. Argumentan acerca de la provisión de alguién para alguien más.  La función entretejida de los elementos naturales, no describe a la "madre naturaleza" sino describe algo más profundo, describe la inteligencia de Dios, proveyendo.

De manera natural nos preguntamos en alguna parte de la vida quiénes somos y para qué servimos, por qué estamos aquí. Sentimos que hay una explicación en la naturaleza, intuimos el propósito de la creación, buscamos explicaciones, hacemos conjeturas.

Un argumento más tiene que ver con nuestra postura ante el bien y el mal. Muchas veces me he preguntado por qué un ser humano parece entender que hay unas cosas buenas y otras no. Pensamos casi de inmediato durante nuestra educación, que existen losl conceptos de bien y mal. Tendríamos que hacer ejercicios más profundos pero es seguro que entenderemos este concepto moral casi sin necesidad de explicación. Si yo le pregunto hoy si ha hecho algo bueno cuando era niño me podrá jurar que sí y si le pregunto acerca de algo malo, tendrá con cierta vergüenza asegurar que lo ha hecho. La amoralidad es algo que también se trata de eliminar con el razonamiento científico, pero esto es prácticamente imposible, nuestra mente tiene clara esta diferencia y nos invita a pensar en que hay alguien que nos ha mostrado esto de manera natural. Asesinar a alguien rebotará en nuestra mente aún cuando esté justificado legalmente. Se tendrá que hacer mucho trabajo de reflexión para soltar la culpa.

Si reflexionamos en verdad sobre la existencia de Dios, veremos que es una pregunta constante en nuestra vida. No es fácil creer la novela que muestra la ciencia en su terquedad en busca de la autosuficiencia ante un creador. Mostrar fósiles no tiene nada que ver con esto, esos animales existieron y ya. También fueron destruidos o murieron víctimas de un cataqulismo, pero lo que no podemos explicar es cómo inició la vida y el universo. Podremos ver los procesos naturales de un universo que funciona, pero no podremos ver que se haga solo y funcione por sí mismo, si no por el diseño de su Creador.

Dios está ahí. Esto no es cuestión de fe. La fe empieza cuando empezamos a intentar tener una relación con ese Creador Todopoderoso. Pero esa es harina de otro costal.

 

Otros artículos