85. ¿Qué es lo bueno y qué es lo malo?

Primero que nada tenemos que aclarar que hay dos maneras de ver este asunto: la manera del ser humano y la manera de Dios. La manera del ser humano es la que nuestro entorno, la cultura, la ciencia, la manifestación de la humanidad, el humanismo pues, creen acerca de esta dicotomía. Leyó usted bien, CREEN. En lo que concierne a lo bueno y lo malo, ciertamente no hay ni evidencia, ni prueba que confirme su existencia como tal. Pero, ¿cómo ve Dios estas calidades?

Claro, se trata de calidades. Hace muchos años que dejé la universidad; estudié ciencias de la comunicación que resultaba la carrera de moda en mis tiempos de estudiante. Una de las materias que más disfruté tenía que ver con la semiótica y la semiología. Al poco tiempo de haber terminado con la materia pude experimentar con claridad que los signos y los significados carecen de calidad en sí mismos a menos que sean utilizados de maneras inadecuadas. Así, no existen las malas palabras, sólo existen palabras mal utilizadas (incorrectamente utilizadas) o utilizadas con maldad (inapropiadamente utilizadas). Una palabra que en México es una tremenda leperada o grosería, en España es de lo más común e inocente. Y este relativismo es el caso de lo bueno y lo malo visto desde el humanismo.

Para un ser humano incrédulo de las cosas divinas, lo bueno será aquello que le halague, le agrade, le guste, le beneficie y le satisfaga. Por el contrario lo malo será todo aquello que le afecte, le desagrade, le disguste, le lastime y no le satisfaga. Como se puede ver con claridad esto es en relación al ser humano mismo. Si se tratase de mí, entonces aquello que no me guste como un regaño o una acción disciplinaria de mi padre será visto como algo malo ante mis ojos. En este punto la cultura humana ha luchado mucho por zafar la correción y la disciplina de las cosas malas, pero a la mente de un niño pequeño esto es malo, sin duda. Sacarme la lotería en cambio será algo bueno e inigualable en mi vida.

De hecho existen cosas que para unos son malas al mismo tiempo que para otra persona son buenas. Pondré un ejemplo: resulta que Toño está muy enamorado de Angélica quien a su vez está de novia con Luis Marco, de hecho esto dos están por casarse. Toño, como buen amigo de la pareja, es invitado a la boda. Esta boda está en un mismo tiempo siendo buena para alguien y mala para alguien más. Debido al relativismo tan cambiante y caótico en el que están inmersos estos conceptos. Toño, se acerca con sigilo a la novia, le habla al oido y confiesa sus sentimientos. Angélica, abre unos enormes ojos café y besa apasionadamente a Toño mientras piensa como escapar en el mismo día de la boda. Se toman de la mano y huyen en un Volkswagen blanco. Ahora tenemos que en haras del amor, es bueno que Toño y Angélica se hayan dado cuenta de sus emociones y ahora se entreguen a ellas, porque así debió haber sido. Para Luis Marco no resulta buena nada de la basura que dice el enunciado anterior. Incluso hay invitados que dicen que lo correcto sería que Luis Marco afine puntería, tome su rifle y vaya en busca de los tórtolos, lo cual sería malo para ellos. Muy malo. Y así, podremos estar pasando por cada detalle de esta historia hasta hartarnos.

Vemos que hay acciones del ser humano, pensamientos, omisiones, que son buenas o malaes dependiendo del ser humano del que se trate. Para uno será bueno tener sexo con una y otra persona si ambos están de acuerdo y para otros será una mala acción se trata de quien se trate. Entonces lo bueno y lomalo pierden su calidad con una facilidad enorme y esto no es de fiar.

Pero para Dios las cosas son diferentes. Para Dios es necesario que haya una referencia. Una sola referencia. Digna. 

S. Lucas 18:19 (RVR60)

Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno, sino sólo Dios.

 

El mismo Señor Jesús afirma que la referencia está claramente en Dios. Siendo una referencia tan extraordinariamente confiable, la oposición BUENO – MALO es relativamente fácil de entender, no de aceptar, que esto quede claro. La Escritura habla sin cesar de lo bueno y lo malo y siempre están en relación con la referencia mencionada. Dios es la referencia de la que emana todo lo bueno. Siendo Dios el único bueno, sus acciones son buenas, aunque le afecte, le desagrade, le disguste, le lastime y no le satisfaga a usted. Esto es muy denso y tiene que ver con la soberanía de Dios. Dios tiene la prerrogativa, la facultad, el derecho de toda acción, pensamiento y omisión y siempre de los siempres serán de calidad buena, puesto que Dios es la referencia de lo bueno, además de ser el dueño de todo lo que existe. Y, ¿en cuanto a lo malo?

 

Lo malo también es simple cuando se tiene una referencia seria. Resulta que lo malo es aquello que se contrapone a lo que Dios piensa, hace u omite aunque le halague, le agrade, le guste, le beneficie y le satisfaga a usted. Fácil, ¿no? Ahora lo que falta es saber qué es lo que Dios hace, piensa u omite para saber si hago mal o bien, esto es lo que se llama tratar de conocer la voluntad de Dios. ¿Cómo le haremos? ¿Cómo le preguntamos? ¿Cómo podrá decirnos? ¡Bah! Respuesta fácil: lea la ESCRITURA. ¿Quiere saber qué es la Escritura (la Biblia)? Dé click AQUÍ.

 

Le dejo algo para reflexionar:

1 Timoteo 2:3 (RVR60)

1Exhorto ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres; 2 por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad. 3 Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador, 4 el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad.